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Son pequeños rectángulos de plástico, con una banda magnética en su parte trasera y nuestro nombre en grande en la delatera. Una imágen sosa del banco que te la proporcionó o si tienes suerte una imágen personalizada de tu perro terminan el diseño. Varios logotipos muy conocidos y números se esparcen por algunas zonas “Visa, mastercard, Amercian express…”. Cualquiera diría que este pequeño prodigio del siglo XX encierra un potencial PELIGRO INMINENTE!!! Este pequeño trozo de plástico puede acabar sepultando para siempre tu capacidad de ahorro, es más si te descuidas no solo destruirá tu ahorro como un potente virus esparcido sin control en una gran ciudad, acabará con cualquier posible esperanza de inversión futura.
Este mes me ha ocurrido algo muy divertido, me he pasado con los gastos y al final mi cuenta que uso para las facturas ha llegado a estar casi a cero. No preocuparos, siempre dispongo de cuenta de emergencia y aún así ya saqué a principios de mes una cantidad de ahorro. Bueno a lo que voy, lo divertido es que recibo una llamada la otra mañana poco después de darme cuenta de la catástrofe consumista este mes. “Hola. ¿Sos vos …? mirá soy la amable operadora del banco” (lo del tono argentino es una pequeña broma, perdón). Bueno me quedé flipado, o sea que super bien, mi dia de suerte, el angel de la guarda ha oido mis plegarias. El banco básicamente me llama para decirme que bueno que han realizado una lista exclusiva muy limitada de clientes a los que les hacen una oferta super increíble que no puedo rechazar. Si quiero, ya de ya (no te lo pienses mucho), me ingresan hasta 2.000 euros en mi cuenta de la tarjeta de crédito a un interés de risa para devolver cuando yo quiera (que bien suena eso), pero claro solo hasta finales de mes está la oferta, con lo cual me debería decidir ya de ya. El porcentaje de devolución según ella es un mísero 1.5% aproximadamente (que te dice tras preguntarle). Yo me quedé flipado y le digo… “¿Anual?” y me dice: “bueno no, mensual, pero al año supone solo un aprox 15%. (En realidad es cerca del 20%). Por supuesto rechacé la oferta de inmediato. Si hubiera sido lo que ella quería que creyéramos (1.5% anual) imaginaros el negocio… cogemos los 2.000 euros, los metemos en una cuenta al 4.5% o asi, pagamos los intereses y ganamos un 3% anual sin ningún tipo de riesgo y encima con dinero que no es nuestro.
Bueno, esta situación me ha llevado a reflexionar lo peligrosas que son estas tarjetas de crédito en malas manos y lo manipuladores que son los bancos. Mi conclusión es la siguiente, no es que yo tenga un angel de la guarda que hace que me llueva el dinero del cielo en el peor momento. Ellos conocen perfectamente el estado de nuestras cuentas y imaginaros que somos una familia que ese mes por lo que sea tenemos un verdadero problema, y estamos casi a cero. Pues el muy… del banco/tarjeta de crédito nos ofrece la solución rápida y sin preocupaciones a nuestros problemas. Pero quiero que penséis que esto es como un trato con el demonio. Una vez lo aceptéis no podréis volveros atrás. “No estáis solucionando vuestros problemas”, repito… “Esto no soluciona los problemas, solo los retrasa en el tiempo empeorándolos en el futuro”. Ese mes habréis salvado las deudas sin calentamientos de cabeza, pero ahora debéis en la Visa 2000 euros a un 15% anual o más. El mes siguiente si tenéis mala suerte podría pasar de nuevo y aunque halláis pagado (en el mejor de los casos) pongamos 500 euros de esos mil, siguen quedando 1500 a pagar, si ese mes volvéis a usar la visa puede que se monten en 2100 los que debéis de nuevo y asi sucesivamente. El banco/tarjeta de crédito os tiene pillados totalmente y cada día deberéís más y pagaréis las cosas más caras. Ya no ahorraréis nunca (no podéis, tenéis un crédito perpetuo a interés prácticamente estafador con el banco).
Os puede parecer muy exagerado mi ejemplo, pero es totalmente real y pasa todos los dias. Por eso debemos siempre intentar que la última opción a nuestros problemas sea tomar un crédito rápido de la tarjeta o el banco para comprar o pagar deudas rápidamente. Es preferible sentarse a reflexionar sobre la situación económica familiar y ajustarse el cinturón (como dicen los mayores), recortar gastos, retrasar pagos que no sean tan críticos, retrasar caprichos o compras no totalmente necesarias (ropa por ejemplo), cortar las salidas, cambiar alimentos de marca por otros baratos, dejar de usar el móvil….
El dinero no llueve del cielo y el banco y las tarjetas no regalan dinero, son un negocio. Asi que tenemos que ser cautelosos en su uso. Las tarjetas están muy bien para controlar gastos (todo se registra en el banco), no llevar dinero encima o retrasar un pago 1 mes (siempre que no tengan intereses), pero no para usarlas a crédito y pagar cosas por encima de nuestras posibilidades, a no ser que seamos conscientes de este gasto y lo hayamos preplaneado como un gasto extra para los próximos 3 o 4 meses (para pagar el televisor o lo que sea).




Y no nos olvidemos de las comisiones por mantenimiento…
Y no sólo las comisiones, sino que estos cacharritos son tan fáciles de usar, que tientan a las personas a consumir de forma irracional, pareciendo que el gasto en sí no se produce.
Por eso yo ni quiero ni he tenido nunca una tarjeta de crédito con la de débito me sobra y me basta.
Ojalá hubiese leido esto hace un par de años…
Lástima…
yo no quiero una tarjeta de credito, pero para comprar a traves de internet con una de debito no te sirve en casi ningun sitio. es necesaria la de credito, incluso para comprar libros y cursos donde te dicen que te deshagas de ella.
El tener tarjeta de crédito requierede una conducta disciplinada. Puede que consumas siempre al tope, pero debes tener la conducta de pagar en término y utilizarla para consumos realmente necesarios. Para el que comprende esto, es una forma de evtar el despilfarro de egfectivo por ejemplo en el supermercado, ya que uno siempre se tienta en comprar más cosas de las necesarias.
Yo yo tengo nada en contra de las tarjetas de crédito siempre que no se utilicen para comprar algo a crédito sino simplemente con una herramienta.