El poder de las masas
Martes, 30 de Octubre del 2007 por Pluto
Si te gusta este artículo y quieres recibir automáticamente en tu email cuando se publique alguno nuevo, puedes hacerlo pinchando AQUÍ“El Corte inglés” (Grandes almacenes españoles) en el primer dia de rebajas…
Un gigantesco grupo de señoras esperan a que abran las puertas, en cuanto se abren, entran todas en manada como locas, como si en varios minutos no quedasen más rebajas, como si su vida dependiera de comprar esa blusa super guai que ya lleva mirando varios dias. Por supuesto todo esto son estrategias de los centros comerciales, ya que ante el júbilo de la gente y el miedo a que la vecina consiga mejores prendas y más baratas que nosotros (¿De que vamos a hablar luego en la escalera?) se apodera de toda persona un ansia consumista que al final le hace comprar mucho más de lo que tenía pensado. La gente compra y no piensa. Esta faceta en la que nos comportamos como cuervos que acaban de ver en mitad del serendeti una cabra malherida y se van a dar un banquete, se da a lo largo de nuestra vida en montones de situaciones. Nos viene de nuestros antepasado primitivos. Si los demás monos saltan al árbol de al lado, será por algo, pero vamos, yo antes de nada salto, vayamos a leche… etc. etc.
En el mundo financiero han ocurrido y siguen ocurriendo este tipo de situaciones constantemente. Los escándalos más sonados los conocemos todos, los denominados cracks, el rompimiento de la burbuja tecnológica y montones más. A veces simplemente por la publicidad o porque a la gene le da por hablar de una empresa, todo el mundo empieza a invertir en ella, como todo el mundo invierte, acuden montones de especuladores, que atraen a su vez a más y asi sucesivamente. Esto puede llevar a que una empresa pueda multiplicar el precio de sus acciones por 1000 en una temporada relativamente corta, cuando la actividad de la empresa, lo que gana, o las expectativas de lo que puede ganar en el futuro no justifican esos precios. Muchas veces todos sabemos incluso que esos precios no pueden estar justificados y que terminarán cayendo en picado, pero siempre pensamos: “Bueno, si me meto, mientras dure el tirón y haya tontos que compren” (llamada teoría de los tontos o intentar predecir el comportamiento de las masas). El problema es el de siempre, nadie puede predecir el futuro, con lo cual nadie puede saber el día que el cielo se hundirá sobre nosotros. El desencadenante puede ser cualquiera… Una inversora que decide vender un gran paquete de acciones viendo que el riesgo de aguantar a esos precios es ya demasiado alto. Un analista que en televisión diga que la empresa está sobrevalorada… la bola de nieve caerá montaña abajo y arrastrará a cada vez más en su camino. Porque igual que todos han comprado descabelladamente, todos querrán deshacerse de acciones que no paran de caer, lo que hundirá aun más los precios.
No hace tanto que ha ocurrido, este verano pasado en EEUU (justamente con los comienzos mios y de Minerva en la bolsa), la gente pareció darse cuenta de que la economía no iba tan bien y de que todo el mundo estaba endeudado hasta las orejas, parecía que nadie saldría nunca más a comprar a la calle ningún producto, y ¿qué pasó?, las bolsas americanas empezaron a caer día tras día, y con ellas todas las demás mundiales, ya que es lo malo del mundo financiero, que todo está conectado con todo… Por suerte no ha durado mucho el pesimismo general, y a dia de hoy parece ser que ya a todo el mundo le da igual como vaya la economía americana, porque todas las bolsas empiezan a subir (pese a que la crisis sigue ahí). Como véis al final es todo un juego de masas, lo que creen la masas es lo que termina ocurriendo. En esto es experta la bolsa y los mercados financieros en general, en hacer realidad las expectativas de las masas, tanto para bien, como para mal.
El problema es que las masas nos arrastran… “¿Y tu no tienes acciones de telefónica?, pues llevan diciendo en la televisión 2 semanas que sube como la espuma, hasta mi prima loli la del campo ha comprado acciones y esa no tiene idea de nada, pues mirala ella que ya ha sacado sus buenos 300 euros, yo me lo estoy pensando y todo…”
Bien nosotros como inversores tenemos 2 opciones:
- Hacemos lo que dice loli y todo el mundo. Nos dejamos guiar por las masas, por los expertos, por los periodicos financieros… compramos cuando a todo el mundo le da por comprar, o dicen que es el momento de comprar y vendemos cuando a todos les da por vender. Entonces los peces gordos nos engañarán, ellos tirarán del curso un poco “vamos, vamos, mira como sube, vamos…” y cuando entre todo el mundo, pum, ellos venden, sacan un buen pellizco y se hunde la cotización.
- Somos inteligentes y si vemos que una empresa sube mucho, analizamos el porqué de esa subida. ¿Se avecinan muchos nuevos productos innovadores de esa empresa que justifican esa subida de cara al futuro?. ¿Tanto ha vendido la empresa que se justifica esa subida?. ¿Realmente están saneadas todas las cuentas o es una simple moda pasajera?… y entonces decidimos si entramos o no. Es más los momentos de entrada y salida deberían en este caso estar completamente justificados por indicadores técnicos. Por ejemplo el volumen esta aumentando, se esta siguiendo una tendencia clara etc. etc.
Nadie discute que la primera opción es una buena forma de hacer dinero rápido, yo mismo la he usado una vez con una empresa alemana del DAX que había definido una pequeña tedencia de corto plazo al alza muy potente, compré por la mañana y la vendí por la tarde. Resultado, unos 60 euros en unas horas, ¿porqué no mantuve un par de dias?, porque si miraba uno el curso a largo plazo, estaba claro que no paraba de bajar desde hace un año o más, con lo cual esa subida era totalmente injustificada y pasajera. Asi pues la primera opción tiene mucho riesgo y solo sirve para operar en muy corto plazo, sabiendo que estás jugando con fuego. Sigues a las masas unas horas o algun dia, aprovechas el gran tiron, y a la menor indicación de que el tirón desaparece vendes.
La segunda opción es la sensata, si el curso cae y estamos dentro, tenderá a recuperarse de nuevo, porque la empresa realmente lo vale, solo hay que esperar a que se calmen los ánimos. Aunque por supuesto todas las decisiones no deben entrar en contraposición con nuestros calculos iniciales de stop-loss, expectación de subida etc.
Más de uno pensaréis, ¿Y los peces gordos y los expertos financieros no se equivocan?, por supuesto y a veces hasta más que nosotros, ya que normalmente se ven arrastrados a una situación de pánico colectivo de compra o venta por la rentabilidad que conlleva. A veces ellos mismos provocan la situación como cuando a todos les dio por pagar lo que fuera por empresas .com que ni siquiera tenían un modelo de negocio rentable por detrás, o como ahora con la biotecnología o las empresas ecológicas (cuando la mitad de los proyectos no tienen donde sostenerse o no hay quien los entienda).
Moraleja: Cuantos menos periódicos de economía leáis, y menos caso hagáis a recomendaciones de “expertos” analistas y noticias de televisión o de internet, o modas mejor. Ah y cuando algo se propaga a los 4 vientos, ya es tarde. Cuando el telediario dice que telefónica sube como la espuma es tarde para comprar, aunque el momento perfecto para vender si ya estamos dentro.
Esto me recuerda a un tal “Cramer” que es muy conocido en EEUU por sus recomendaciones de la semana en TV en cuanto a compras y ventas en acciones. El tio como es normal se ha equivocado montones de veces con sus predicciones, por muy experto que él dice que sea, aunque es increible como el populacho le sigue haciendo caso. Pues alguna vez he leido algún comentario como el siguiente en foros “Muchas gracias Cramer, desde que hago justo lo contrario que dices cada semana he hecho un montón de dinero, sigue asi”… muy gracioso pero real como la vida misma.
Saludos.
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Este artículo fue escrito el Martes, 30 de Octubre del 2007 a las 13:05 y se encuentra en Reflexión y sociedad, Todas Las Entradas. Puedes realizar un seguimiento a los comentarios a través de un lector RSS 2.0. Escribe un comentario, o pon un trackback desde tu propia página.

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